Gran Teatro de Liceu de Barcelona
Dirección : Rambla, 51-59.
Ciudad : Barcelona
Area : Ciutat Vella
Website : www.liceubarcelona.com
Horario : Visitas de 9h45 a 13h.
Teléfono : Tel : 93 485 25 58
El Gran Teatro de Liceu de Barcelona, conocido como « El Liceu », es el teatro más antiguo y más prestigioso de la ciudad comtale, especialmente como teatro de ópera, considerado como uno de los más prestigiosos del mundo.
Situado sobre Rambla de Barcelona, él vió representadas, desde más de 150 años, las obras más prestigiosas, interpretadas por los mejores tenores y los sopranos del mundo. Durante décadas, fue el símbolo y el lugar de encuentro de la aristocracia y de la burguesía catalana.
Historia
En 1837, un Batallón de la Milicia Nacional, con Manuel Gibert i Sin en su cabeza, creó, en el Convento de Montsió, que se encuentra en los alrededores del actual Portal del Àngel, el Liceo Filodramático de Montesión.
El fin de la nueva institución era, por una parte, promover la enseñanza musical (de donde el nombre de Liceo) y por otra parte, la organización de representaciones escénicas de óperas por los alumnos.
En 1838, la institución convirtió su nombre en el de Liceo Filarmónico Dramático de S.M el Reina Isabel II.
La falta de espacio y las presiones de las hermanas, las antiguas propietarias del convento, que habían recuperado unos unos de los derechos que hayan perdido y reclamen de poder volver, fueron los motivos para que el Liceo Filarmónico Dramático de S.M el Reina Isabel II abandone el Convento de Montsió.
En cambio, les fue concedido la compra del edificio del Convento del Trinitaires, situada de allí en el centro de Rambla de Barcelona.
Inmediatamente comenzaron los trabajos de demolición de este convento para edificar un nuevo edificio capaz de acoger todas las actividades de Liceu.
A diferencia de otras ciudades europeas, donde la monarquía se encargaba de la construcción y del mantenimiento de los teatros de ópera, en Barcelona la construcción del Gran Teatre del Liceu debió hacerse por medio de las contribuciones de accionistas particulares, según una estructura similar a una sociedad comercial. Este hecho acondicionó hasta la estructura del nuevo edificio, por ejemplo la ausencia de camerino real.
Los gerentes del Liceo Filarmónico Dramático de S.M. el Reina Isabel II encargaron a Joaquim de Gispert i de Anglí que subió un proyecto que haga viable la construcción del nuevo edificio. Este proyecto preveía la creación de dos entidades: el Sociedad de Construcción y el Sociedad Auxiliar de Construcción.
Los accionistas de la primera obtenían, a cambio de sus aportaciones financieras, el derecho de utilizar a perpetuidad unos unas de los camerinos o butacas del futuro teatro. Del segundo aportaban el complemento del dinero necesario a cambio de la propiedad de los otros espacios del edificio.
El Sociedad Auxiliar de la Construcción estará al principio del Círculo de Liceu.
Miquel Garriga i Roca fue el arquitecto cargado de la construcción de Liceu. Los trabajos comenzaron el 11 de abril de 1845, y el Teatro fue inaugurado el 4 de abril de 1847.
Actualmente, después la nueva organización jurídica que intervino en 1994 para poder afrontar su restauración, Liceu es un teatro público, propiedad, aparte iguales, de cuatro principales administraciones presentes en Barcelona: la Generalidad de Cataluña, l ‘ Ayuntamiento de Barcelona, Diputación de Barcelona y el Ministerio de la Cultura de España.
La administración está bajo la responsabilidad de Fundación del Gran Théâtre del Liceu, donde son representados, además de las instituciones citadas más arriba, el Consejo de Mecenazgo allí Antigua Sociedad del Gran Théâtre del Liceu.
Incidentes en el teatro
En 1893 el anarquista Santiago Salvador lanzó una bomba sobre la escena de Liceu que causó a 20 muertos.
Otro incidente histórico afectó el teatro al principio de la Guerra civil española cuando, en 1936, Liceu fue expropiado, nacionalizado y convertido por las autoridades republicanas en Teatro Nacional de Catalunya. En 1939, al principio de la dictadura franquista, regresó a los antiguos propietarios con el antiguo estatuto.
Liceu conoció dos incendios que lo destruyeron totalmente. El primero el 14 de abril de 1861, que destruyó totalmente la sala y la escena, y que obligó a tener cerrado el teatro, con el fin de reconstruirlo, durante un año y seis días.
Después del segundo el 31 de enero de 1994, ha sido reconstruido y mejorado, respetando su decoración y estilo originales, responsables de su acústica excelente, pero con mejoramientos importantes y tecnológicos que lo convirtieron en uno de los teatros más modernos del mundo.
El incendio de 1994
Entre las diez y media horas y las once menos cuarto de la mañana, el 31 de enero, mientras que dos obreros trabajaban en la reparación de la cortina acerada que, en caso de incendio, debía impedir que el fuego pasa de la escena a la sala (otra ironía del destino), las chispas de su canuto se incendiaron en los pliegues de las cortinas fijas en tres partes que escondían la parte alta de la escena. Unos pedazos incendiados de tejidos cayeron sobre el suelo, y aunque los trabajadores se hayan apresurado a apagarles y sea la cortina acerada haya sido bajada, todo fue inútil: las llamas ya habían ganado la cortina de terciopelo y montaban hasta las perchas y al tejado.
El fuego era ya incontrolable cuando los bomberos llegaron unos minutos después de once horas. Era puede ser demasiado tarde un poco, porque, los trabajadores habían intentado, a lo que parece, de apagar el fuego con los medios a su camada, en lugar de llamar inmediatamente los servicios de socorro.
El incendio causó una gran emoción en la sociedad catalana y en el mundo de la ópera en general. Gracias al apoyo de las instituciones, al mecenazgo de las empresas, y a las donaciones de individuos, fue reconstruido en un tiempo récord, pudiendo reabrir sus puertas en 1999.
Círculo de Liceu
Pocos meses después, el 20 de noviembre de 1847, fue creado Círculo del Liceo (Círculo de Liceu), según la fecha de inscripción de los 125 fundadores a quienes contiene el primer libro del registro de los miembros. El primer artículo de los estatutos dice:
El Círculo de Liceu es una asociación que tiene por objeto proporcionarles a sus miembros los placeres y pasatiempo de la buena sociedad y es extranjero para toda acción que tiene un carácter político.
El Círculo de Liceu es un club privado, sobre el modelo inglés, del que pueden ser miembros solamente los hombres o sus viudas. Con la inauguración reciente después del incendio de 1994 se elevó una polémica fuerte respecto a la interdicción siempre vigente del acceso al club de toda mujer. En 2001, dos jefes de empresas catalanas, Adela Subirana y Magda Ferrer-Dalmau, hicieron aceptar su inscripción, haciéndose las primeras mujeres que forman parte del Círculo de Liceu.
Actualmente, el Círculo cuenta a 1100 miembros.
Después del incendio de Liceu el 31 de enero de 1994, el club se cerró casi un año, pero luego estuvieron abiertos sus salones y el restaurante. Aprovechamos de este período para restaurar sus dependencias.
Como club de ocio, quedó desfasado con relación a los cambios de las costumbres y de la oferta de diversión que conoció la sociedad catalana en últimos el tiempo. Pero la historia del Círculo le permitió a la institución poseer un patrimonio artístico fenomenal.
Él dispone de una biblioteca más que un notable. En la parte mayor de sus dependencias, podemos admirar una decoración modernista. Hay cuatro bahías con vidrieras que representan escenas de óperas de Richard Wagner en el vestíbulo inferior que son un testimonio directo de la influencia fuerte del wagnérisme a la cultura catalana al principio del siglo XX.
Además de la mobiliaria y de la arquitectura de interior, el Círculo es un museo espléndido de esculturas y del arte de la marquetería; él dispone de una galería de esmaltes, de grabados, de aguafuertes y de aceites de los mejores artistas catalanes de la época, como Alexandre de Riquer, Santiago Rusiñol, de Modest Urgell Inglada y de Francesc Miralles, entre otros(as).
La obra más famosa del Círculo de Liceu es el conjunto mural, de doce aceites sobre tela, mandados a Ramon Casas e instalados en la Rotonda famosa del Círculo.
Los doce techos, la obra más ambiciosa de Pusiste según sus estudios, son inspirados cada uno por un tema musical.
El Círculo de Liceo le abrió sus salas al público catalán en ocasiones raras.