Historia de Amsterdam, Países Bajos
Construida en el siglo XIII, Amsterdam era al principio un pueblo de pescadores. Su nombre proviene de una presa (Dam en neerlandés), que había sido construido sobre el río Amstel. Éste fue acoplado a un puente que mismo fue exento de peaje sobre decisión del conde de Holanda Florent V. Luego, ella obtuvo el estatuto de ciudad en 1300 o 1306, y se hizo al negociar principalmente un sitio importante y comercial, con las ciudades hanseáticas.
En el siglo XVI estalló la guerra contra España, que debía acabar en la independencia de las Provincias - Unidas. Inicialmente favorable a los españoles, Amsterdam cambió de campo en 1578. Resultó una vuelta de la libertad religiosa, una maniobra muy hábil para la época. Las guerras de religión asolaban entonces Europa, y numerosos eran los que buscaban un refugio donde no serían condenados a sus creencias. Esta situación atrajo hacia los Países Bajos a familias ricas judías portuguesas y españolas, negociantes de Amberes que huían las destrucciones y el chantaje del ejército español, así como hugonotes de Francia que venían a los Países Bajos con la esperanza de poder practicar allí su religión. Entre los refugiados, había hombres de ciencia como Comenius y los filósofos René Descartes y Spinoza. Amsterdam no concedía importancia a la religión de sus habitantes, tanto que éstos aceptaban pagar sus impuestos y participar en la vida económica. La renta por habitante de la ciudad en 1685 era cuatro veces superior al de París y la desviación se ahueca con la llegada de los hugonotes.
El siglo XVII fue ” la edad de oro ” de Amsterdam. Está en aquella época que ella vió adornar con flores el comercio marítimo con la India oriental, Brasil y África; también es en aquella época que vivió Rembrandt y que se construyó los canales célebres de la ciudad. Amsterdam se hizo entonces el puerto más importante del mundo y un sitio financiero internacional.
El siglo XVIII y siglo XIX transfirieron la decadencia de la prosperidad de la ciudad. Las guerras contra la Francia e Inglaterra lo debilitaron y aniquilaron el comercio con Gran Bretaña.