Torre de Belém, Lisboa
La torre de Belém ha sido construida sobre los bordes de Tage entre 1515 y 1521 por el rey Manuel Ier de
Portugal para guardar la entrada del puerto de Lisboa. Situada en el cuarto de Belém, ha sido clasificada al Patrimonio mundial de UNESCO en 1983.
La torre de Belém evoca África mucho en Lisboa. Bajo sus terrazas, sus balcones y sus atalayas moriscas, esta ciudadela, edificada en el siglo XVI por Arruda para abrigar a los capitanes del puerto, vió pasar las carabelas a punto de salir por las costas de Guinea.
Historia
La torre de Belém fue construida con el fin de servir a la vez de puerta de entrada para la ciudad de Lisboa pero también como ida integrante del sistema de defensa que protege la desembocadura de Tage y el monasterio del Hiéronymites, los cuales constituían puntos estratégicos para invadir la ciudad. Este sistema de defensa fue comenzado con el rey Juan II de Portugal (1455-1495), que hizo construir las fortalezas de Cascais y de São Sebastião da Caparica. Las orillas de Belém fueron protegidas por un buque, Grande Nau, que fue reemplazada por la torre de Belém en el curso de los cinco últimos años del rêgne del rey Manuel Ier de Portugal.
La torre fue construida entre los años 1515 y 1521 por el arquitecto militar Francisco de Arruda, el cual ya era el diseñador de varias fortalezas educadas a Marruecos, sobre las tierras poseídas por los portugueses.
La influencia del arte Morisco es manifiesta en las decoraciones delicadas de las ventanas y los balcones cimbrados, así como sobre las cúpulas acanaladas de las atalayas. Es probable que Diogo de Boitaca, el primer arquitecto del monasterio del Hiéronymites, también haya participado en la decoración del edificio. Los matacanes y las almenas son decorados por ornamentos ricos esculturales y típicos del estilo manuélin.
La flota francesa delante de la torre de Belém durante el combate de Tage, el 11 de julio de 1831
En 1580, cuando Lisboa fue invadida por las tropas españolas en el curso de la lucha por el trono portugués, la torre combatió y se fue al duque d’ Albe, Ferdinand Alvare de Tolède. Durante los siglos que siguieron, la torre fue principalmente utilizada como una prisión, de la que las celdas subterráneas fueron inundadas regularmente. A causa de su altura y de su falta de disimulación en el paisaje, ciertos historiadores creen que la torre debían servir principalmente de puesto avanzado.
Arte y arquitectura
La torre de Belém es considerada como siendo una de las obras superiores del estilo manuélin, particularmente gracias a sus numerosos motivos típicamente manuélins como la esfera armillaire (símbolo de Manuel Ier), la cruz del orden de Cristo (al cual Manuel Ier pertenecía) o los arcos cruceros elaborados. Sin embargo, ciertos ornamentos de la torre datan de su restauración, en medio del siglo XIX, tales como los escudos que enarbolan la cruz de la Orden militar de Cristo, decorando las almenas así como niño enclaustra. Las decoraciones más trabajadas hacen frente a Tage.
De un punto de vista arquitectural, la torre de Belém puede estar dividida en dos partes: el bastión, en forma de hexágono irregular, y la torre de cuatro pisos, que se levanta sobre la cara Norte del bastión. El conjunto del edificio que representa la proa de una carabela.
El bastión presenta una pieza abovedada, la casamata, con aberturas en las paredes de 3,5m de espesor para los 17 canones a culata de grueso calibre.
El tejado abierto en el centro de la casamata facilitaba la dispersión de los humos generados por la utilización de estos canones. La plataforma del bastión también podía servir de posición para armas de calibre más pequeño. La torre de Belém era la primera fortificación portuguesa con dos pisos de posiciones de tiro, marcando una nueva evolución de la arquitectura militar. Las esquinas de esta plataforma, así como la altura de la torre, son proveídas de atalayas superada de cúpulas que recuerdan el arte morisco. La base del écgauguettes presenta imágenes de animales salvajes, de las que están un rinoceronte que es considerada como la primera escultura de este animal en el arte de Europa Occidental. Este rinoceronte era probablemente uno de aquello a quienes Manuel Ier le envió al Papa en 1515. La plataforma también le implica, haciendo frente a la torre, una estatua de Madonne al niño de Belém.
La entrada de la torre se hace por un porche decorado con varios motivos manuélins, cuya esfera armillaire. La torre entera es condecorada con cuerdas retorcidas esculpidas en la piedra, las cuales hasta forman un nudo sobre la fachada norte del edificio. La torre es superada de estatuas de St Vincent y de St Michel, y proveída varias ventanas cimbradas. Cubierta la loggia de estilo Renacimiento curso sobre toda la longitud de la cara meridional del primer piso de la torre, da un toque veneciano a la arquitectura del edificio. Los numerosos escudos que decoran el merlons son de estilo néo - manuélin.
La torre de 35 metros de altura y presente tres pisos y una terraza que ofrece un punto de vista sobre el paisaje cercano. La pólvora de cañón fue conservada al nivel del mar. La accesión a los pisos superiores se hace por una escalera de caracol.